Quieroquemar de a poco las velas de los barcos anclados en mares helados, nena.
Este invierno fue malo
y creo que olvidé mi sombra en un subterráneo.
Y tus piernas cada vez más largas saben que no puedo volver atrás
La ciudad se nos mea de risa, nena.
Yo sé que entenderás, que amorpara quien busca una respuesta,